Un gran adiós.

Recap del cuarto capítulo de la temporada final de Game of Thrones (CON SPOILERS)

(Puedes leer el tercero aquí)

El dolor y la nieve.

“Estos hombres han detenido la muerte” recuerda Jon con voz quebrada, mientras las llamas consumen los cuerpos. Es nuestro deber y nuestro honor que permanezcan vivos en la memoria, para quienes vengan tras nosotros y quienes vengan tras ellos, mientras que los hombres respiren” Danny le mira en silencio, el rostro tenso, lleno de preguntas.

La vida fluye y sigue sobre la muerte.

Y es la Reina, el centro de todo la densa sensación que hay algo nuevo en medio del círculo de fuego que la muerte y la vida forjó en batalla. Mira a Jon, reír rodeado de sus hombres y la admiración general. “¡Ha volado un dragón!” recuerda Tormund en medio del estruendo de risas y voces. La de Daenerys no es una mirada cómoda: comprende el poder de Jon, su convicción íntegra y limpia. También el riesgo que corre su ambición al trono.

Es un momento para las despedidas simbólicas y también, las grandes declaraciones secretas. “Eres Virgen” dice Tyrion a Brienne, que le mira aturdida y tomada por sorpresa. Jamie aguarda, a mitad de una atracción imprevista y la extraña sensación que la vida tiene sentido, forma y mayor claridad que nunca. La escena transcurre en plano abierto, llena de luz. No hay secretos para nadie cuando Brienne sale del salón seguida por Jamie Lannister. “Viene del Sur para llevarla consigo” se lamenta Tormund, casi filosófico en su pesar.

El perro es el único inmune al jolgorio. Sentado en silencio, come con la cabeza baja, con el ahínco de quien sólo desea recuperar fuerzas. Sansa, sentada frente a él, le observa con atención. “Antes no podías mirarme” le recuerda “He visto cosas peores desde entonces” responde él. “De haber venido conmigo, no habría Lannister, tampoco Bolton. Ninguno de ellos” prosigue. Sansa sonríe. “De no haber sido por ellos, seguiría siendo un ave de alas rota” recuerda. Y sonríe a medias. Misteriosa, lejana. Con toda seguridad peligrosa.

Arya, la héroe del Norte, la que sostuvo el arma que llevó el triunfo a los vivos, celebra a solas. Gendry va en su búsqueda para hacer una declaración de amor desesperada y honesta. “Soy Lord y quiero que seas mi Lady” confiesa de rodillas frente a Arya. Ella le besa, por un momento blanda y juvenil. Pero pronto, la asesina de Braavos muestra su rostro. “Nunca seré la Dama de nadie, jamás lo he sido ni lo seré”. Al mismo tiempo, Jamie y Brienne descubren una complicidad ajena, poderosa y poderosa. El beso y finalmente, la doncella virgen que se convirtió en el Ser de Westeros, le muestra a Jaime Lannister algo más allá del amor que le canibaliza durante toda su vida. Lo mismo desearía Jon, atormentado por el amor y la lealtad. “No deseo el trono, me he arrodillado ante ti” dice a Daenerys, luego de un beso apasionado, doloroso, lleno de rabia “Te preferirán a ti, será a ti al que escojan” insiste ella, pálida de furia “Debes prometer que jamás revelarás mi secreto” “Tu eres mi Reina pero ellas son mis hermanas” le recuerda Jon, tenso y afligido. “¿Aunque la verdad nos destruya?” la pregunta flota en la habitación, sin respuesta.

La guerra y la furia.

Junto al Arciano, los Stark miden sus posibilidades. “Somos tu familia y sospechamos de tu Reina” dice Sansa, enfurecida. Le recuerda a Jon que es Arya quien ha ganado la guerra. Bran observa, con su proverbial y espectral serenidad. “Somos tus hermanas, somos los Stark. Eres tan hijo de nuestro padre como cualquiera de nosotros” insiste Arya. Jon titubea, incómodo y sobrepasado “Es tu decisión” susurra el Cuervo de Tres ojos. La decisión es inevitable. “Díselos” dice Jon, resignado. El gran secreto de Ned Stark queda al descubierto finalmente, después de interminables años.

Cuentas pendientes:

De nuevo, al Norte.

A puertas cerradas:

No hay secretos en el Reino:

El horror a ciegas:

De vuelva al fuego:

Juego de Tronos:

La muerte y el silencio:

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta