Sobre el terror y sus implicaciones en IT de Stephen King (el motivo por el cual el payaso debe verse un poco contrahecho e incluso ridículo)

Ayer leí un montón de comentario sobre el aspecto “tonto”, “cursi” e incluso directamente “risible” del payaso Pennywise en la nueva adaptación de la novela “IT”. El aspecto del personaje — interpretado en esta oportunidad por Bill Skarsgård — fue difundido ayer en una serie de fotografías en la que se muestra a Pennywise con un viejísimo traje de arlequín de entre los años 1890–1902 (Hombreras de parches, gorguera de encaje envejecido, cintura ajustada y pantalones largos de aspecto desigual) y con la cabeza alargada, rematada por mechones de cabello roto. De inmediato, la crítica se dirigió hacia el traje “absurdo”, la piel “muy blanca”, y el cráneo deforme.

En realidad, como cualquier lector de King sabe, la probablemente la más cercana a la que se describe en el libro “IT”, en el cual se describe a Pennywise como una mezcla de Bozo el payaso y Ronald McDonalds con algo más inquietante. En general, el personaje, que se encuentra a medio camino entre una proyección fallida de un personaje infantil y algo mucho más terrorífico, tiene un aspecto irreal, levemente estúpido e incluso, absurdo. Y esa, sin duda es el elemento característico de una criatura nacida de un tipo de terror cósmico que asombra por su amplitud. Pennywise no sólo asusta, sino que además, representa el miedo.

Pero incluso en IT hay mucho más que ese análisis originario sobre lo que el miedo Es. En su necesidad de construir una nueva expresión sobre lo que lo que nos asusta, King se atreve a ir más allá. A buscar razones y motivaciones con una obsesiva meticulosidad que convierten a IT en una novela que abarca temas universales, a pesar de su apariencia de argumento de terror puro. Con una habilidad prodigiosa, King se desliza entre cientos de tópicos, entre planteamientos y pequeños mitos que desmenuza para asumir un nuevo rostro. Y lo hace de una manera filosófica que sorprendió a críticos y lectores. Porque debajo de la apariencia de baratillo, de los gritos y la sangre derramada, King cuestiona nuestra motivaciones, nuestras ideas sobre lo que consideramos esencial y lo que no lo es. Porque IT, no sólo es una narración que se prodiga en mirar al miedo como un reflejo de lo que somos sino que lo convierte en una paradoja casi confusa. El miedo nace porque lo creamos, y creamos al miedo porque es parte de nuestra naturaleza. Más allá ¿Que es el miedo? ¿Que nos aterra? ¿Por qué lo hace? ¿Cual es el origen de nuestras pesadillas personales? ¿De donde provienen? Una y otra vez, King cuestiona, en medio de escenas asfixiantes — quizás las más elaboradas de toda su carrera literaria — lo que es la raíz de todos los temores, la idea que une y se entremezcla lo que el ser humano percibe como aterrador y amenazante. Lo hace además, con una notoria capacidad para asombrar y desconcertar. Porque a pesar de todas las consideraciones y sutilezas, IT sin duda es una novela de terror. Y una extraordinaria muestra de escenarios y planteamientos superpuestos, concebidos para producir — sin cortapisas ni medias tintas — miedo real.

¿Por qué la versión de Tim Curry en la miniserie televisiva “It” dirigida por Tommy Lee Wallace era incorrecta? Porque Pennywise era más melodramático, que absurdo. Más blando que superficial, además que el histrionismo del magnífico Curry le dotó de una crueldad que por momento resultaba irritante más que terrorífica. Más allá de eso, el personaje ideado por Lee Wallace carecía de verdadero trasfondo, quizás lo más asombroso en Pennywise, que no es un villano al uso sino una precisa pieza en un universo mucho más complejo.

En el libro “it” incluso Stephen King esboza una cronología muy precisa sobre Pennywise, que justifica su aspecto y es como sigue:

1715–1716: Eso despierta.
1740–1743: Eso despierta y durante tres años siembra el terror culminando con la desaparición de 300 colonos en el poblado de Derry.
1769–1770: Eso despierta.
1851: Eso despierta cuando un hombre llamado John Markson envenena a su familia, y luego se suicida.
1876–1879: Eso despierta, y luego vuelve a su hibernación, después de que un grupo de leñadores fuesen encontrados muertos cerca del río Kenduskeag.
1904–1906: Eso despierta cuando un leñador llamado Claude Heroux asesina a varios hombres en un bar con su hacha. Eso vuelve a su hibernación después de que explotara la fundición Kitchener, muriendo 108 personas; 88 eran niños que andaban en el lugar buscando huevos de Pascua.
1929–1930: Eso despierta cuando un grupo de gánsteres conocidos como La Pandilla de Bradley fueron tiroteados y linchados por varios ciudadanos de Derry. Eso regresa a su hibernación después de que un grupo de supremacía blanca de Derry, la contraparte norte del Ku Klux Klan, quemase un club nocturno de la armada afroamericana llamado “Black Spot”.
1957–1958: Eso despierta tras una gran tormenta y ocurren varios asesinatos, siendo el más notable el del pequeño George Denbrough (hermano menor de Bill). «Los perdedores» lo enfrentan y Eso es forzado a hibernar prematuramente por el enfrentamiento con Bill Denbrough en el primer ritual de Chüd.

La producción de la nueva versión de It — dirigida por Andrés Muschietti — tiene además una idea muy clara hacia donde sea encaminarse no sólo como producción cinematográfica, sino reinvención del terror. El guión escrito por Gary Dauberma y basado en la obra homónima de Stephen King, busca plasmar ese ambiente hórrido e inquietante del libro, que la miniserie televisiva no logró sostener o al menos, no con toda la profundidad de una historia incómoda, inquietante y sobre todo, con múltiples interpretaciones.

El traje de Pennywise además, incorpora su historia, su naturaleza y la insólita complejidad del personaje. Janie Bryant, directora de vestuario, está convencida que la apariencia de Pennywise refleja la ambigüedad terrorífica de una criatura inexplicable: “Él es definitivamente un payaso de otro tiempo. Casi parece vestir como una muñeca de trapo. Los pantalones son cortos, la linea de la cintura es alta, todo está muy medido para que el personaje tenga la apariencia de un niño”

Skargard lo describía así: “Es un personaje extremo, inhumano… Es incluso peor que un sociópata, porque ni siquiera es humano. Ni siquiera es un payaso. Él solo disfruta de la forma del payaso Pennywise, del juego y de la caza. Lo curioso es que esta entidad maligna no es en absoluto divertida, sin embargo, él cree que es gracioso”.

Pennywise evoluciona, aprende, se hace más terrorífico a medida que la maldad se convierte en algo más. Se trata de un proceso que lleva siglos y que moldea el aspecto del personaje. De manera que sí, Pennywise debe verse ridículo…para ocultar a la real bestia.

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