Realmente JOMPER, no considero que el feminismo sea una más de las “injusticias” ni mucho menos, una postura que pueda limitar y restringir a la mujer bajo ningún aspecto. Se trata de un punto de vista social y cultural válido y que promueve ideas muy concretas, que puedes o no aceptar. Es tu derecho, como el mío de creerlas absolutamente viables y necesarias.Tampoco me preocupa que lo creas así: Celebro la libertad de las ideas y sobre todo, las contradicciones y enfrentamientos argumentales. Estoy convencida que si una postura produce incomodidad, irrita, abre el debate, es necesaria. Es beneficiosa y sobre todo, conduce a un tipo de conclusión concreta con respecto a la idea que propones.

Me parece, además, que malinterpretaste- o necesitas más de dos lecturas — mi texto: En ningún momento menciono que me preocupa el rechazo, que me enfoco en el rechazo o que lucho contra el rechazo. Lo que dejo muy claro es que el Feminismo, como reflexión social y política, no busca otra cosa que brindar poder a las mujeres. De elaborar una reflexión que asegure el valor de la mujer como individuo. Luego de una larguísima historia de olvidos, anonimato e invisibilización, la propuesta que la mujer sea concebida más allá de “madre”, “esposa de”, “Hija de” puede resultar no sólo desconcertante sino además incómodo. Y esa incomodidad la que sostiene todo lo que el feminismo puede ser: el hecho de demostrar de la mejor manera posible, que se necesita un replanteamiento de la idea de la mujer, dentro un contexto histórico y académico preciso.

“No les deseo (a las mujeres) que tengan poder sobre los hombres, sino sobre sí mismas”.

Mary Wollstonecraft

Como en cualquier otro movimiento social y político — porque eso es el feminismo — decides hasta que punto creas y construyes un discurso personal basado en los planteamientos y también, en el punto de vista que te brinda comprender hacia donde te diriges y que deseas comunicar. En mi caso, el feminismo me ha permitido no sólo asumir mi responsabilidad como interlocutor válido de una serie de ideas sobre igualdad ciudadana — nadie debería ser considerado ciudadano de segunda categoría por su género, ideología u orientación sexual — sino además, analizar lo que es mi deber como parte de la cultura donde nací para promocionar mis derechos, lo cual también es una ventaja. Soy feminista porque considero que es necesario analizar la idea de lo femenino más allá del melodrama, la tradición y la concepción de las ideas. Y mucho más, sobre el hecho cierto que lo femenino merece ser promocionado a través del conjunto de ideas que lo forman y no sólo, su reinterpretación y su esquematización.

La igualdad económica es una gran necesidad para las mujeres. Tener un empleo que brinda ingresos significa que la mujer puede tener además una fuerza más igual en el proceso político. Pero los ingresos no constituyen el único beneficio que las mujeres encuentran en el trabajo. Más allá de lo monetario es imprescindible formar parte del trabajo continuo de una sociedad”

Betty Friedan: sobre el rol femenino

Por cierto que, no me molesta ni tampoco me preocupa que consideres mi posición “extrema”. En realidad, como comenté más arriba, celebro que lo pienses. Que te sientas en la necesidad de debatir y argumentar tu percepción y concluir de la manera que prefieras. No es sólo una manera de comprender lo que la propuesta del feminismo puede ofrecer sino tus puntos de vista y sus implicaciones. Como bien dijiste, el problema no es de hombres y mujeres, sino de la sociedad en sí. Y la sociedad la crean las posturas y las construcciones intelectuales que deben asumirse como elementos de discusión básica.

Así que ¡Animo tu también! para profundizar sobre el tema de la inclusión y el equilibrio entre derechos y deberes. ¡Te felicito por darte la oportunidad de analizar un tema tan complicado!

Saludos :)

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta