Los Terrores escondidos en el alma humana.

Michael Kohlhaas de Heinrich von Kleist y el origen de la novela moderna. (Parte I)

Existo, luego miro el dolor.

En en el siglo XVIII, Europa comenzó a mirar la literatura desde cierta perspectiva del melodrama impostado. Lo hizo además, en pleno renacimiento del gótico inglés, que se rebeló como pudo contra el pensamiento dominante de la Ilustración, según el cual la humanidad podía alcanzar, mediante el razonamiento adecuado, el conocimiento verdadero y la síntesis armoniosa, obteniendo así felicidad y virtud perfectas. Todo el continente estaba obsesionado con la perfección estética y espiritual, por lo que las novelas y la literatura en general, se concentraban en una búsqueda de un tipo de versión excelsa sobre el bien y el mal, con extremos bien definidos y líneas muy concretas, para dejar claro la diferencia. Había una especial necesidad de reflexionar sobre lo sublime, el conocimiento, la posibilidad de restañar la perfectibilidad humana a través del conocimiento. En un mundo que acababa de sobrevivir a todo tipo de dolores, plagas y que poco a poco había conquistado el terreno de cierto equilibrio intelectual, la racionalidad, el orden y la cordura eran bienes de enorme importancia que se consideraba como esencia de la civilización. O al menos, lo que podía englobar la idea de lo civilizado en buena parte de las ciudades del mundo, consideradas centro del pensamiento y la evolución moral.

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta

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