La musa misteriosa: la vida, obra y muerte de Elizabeth “Lizzie” Siddal.

La musa sin rostro, la mujer sin historia.

Elizabeth nunca llegó a recuperar del todo la salud. Luego de casi morir en medio de fiebre alta y dificultades para respirar, el grupo de Pre Rafaelistas, se tomó su cuidado como un deber íntimo del círculo. Aunque por supuesto, desde la noción un tanto abstracta de la responsabilidad moral y emocional que unía a los pintores con su modelo predilecta. Siddal recibió algunas pocas visitas médicas —la mayoría pagadas por el pintor John Ruskin— y al final, su recuperación fue fruto más de la casualidad, que de verdaderos cuidados. “Una circunstancia inesperada, un poco triste y afortunada”, como la misma Siddal escribiría, años después.

El extraño destino del rostro de una época.

Un lustro después de su muerte, Elizabeth Siddal era poeta por derecho propio, pintora que despertaba curiosidad pública y también, una mito entre toda una generación de artistas que habían crecido contemplando su rostro en las pinturas más reconocidas de la década. Convertida en una metáfora del amor trágico y esposa de uno de los precursores de la hermandad Pre Prerrafaelista, Siddal también estuvo en el centro de la controversia sobre la trascendencia de un movimiento basado en la belleza simbólica en estado puro. Con todos los elementos para ser considerada parte del mito que la enalteció a los altares pictóricos, Siddal además construyó una versión sobre la mujer artista inédita para la época en que nació y sobre todo, a su medida.

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store