Cultura Pop para dummies:

Todo lo que deberías saber y no sabes a quién preguntar sobre el tema (Parte II)

De viñeta en viñeta: Todo lo que el mundo del cómic ha hecho para salvar al mundo.

En la página 54 de “The Killing Joke” de Alan Moore, el Guasón pondera sobre el origen de la locura. O al menos, de la suya. “Sin duda, la completa demencia está tan cerca como tener un mal día” dice y suelta una carcajada- Su reflejo se repite mil veces en un juego de espejos en espiral y de pronto, la idea toma una nota siniestra. No se trata sólo de la perversión de la figura del héroe — una idea que se analizará en buena parte de la novela gráfica — sino que también, analiza lo que nos confronta con los ideales más privados. Depravado, malsano pero sobre todo, roto por una historia personal que se vislumbra, el Guasón de Moore parece el reflejo del cinismo de una sociedad angustiada y aplastada por el peso de cientos de temas morales distintos. Una retorcida expresión del bien y el mal.

Dime como te ves y te diré quién eres:

En la película 2006 “El Demonio viste de Prada” del director David Frankel, Miranda Priestly (Meryl Streep) revisa junto a su troupe de asistentes, los accesorios, colores y sin duda la ropa, que se llevará el año siguiente en cada pasarela del mundo occidental. Andrea Sachs (Anne Hathaway) pasante y descreída de las bondades del mundo de la moda, sonríe por lo bajo, como si el lento proceso de mirar colores, prendas y todo tipo de pequeños detalles, no fuera algo de real importancia. Es entonces cuando Priestly se vuelve para mirarla de arriba a abajo: “¿Qué es tan gracioso?” pregunta al personaje de Hathaway. “No, no, nada, sólo que los cinturones son exactamente iguales para mí. Todavía estoy aprendiendo sobre estas “cosas” balbucea Andrea incómoda y cierto deje condescendiente. Miranda entonces sonríe, un gesto malévolo que hace casi radiante su rostro frío y anguloso: “¿Estas “cosas”?
Oh, entiendo. TÚ crees que ésto no tiene nada que ver contigo. Tú… vas a tu armario y seleccionas… no sé, ese jersey azul deforme porque intentas decirle al mundo que te tomas demasiado en serio como para preocuparte por lo que te pondrás. Pero lo que no sabes es que ese jersey no es sólo azul, no es turquesa, ni es marino, en realidad es cerúleo.

La cultura popular: Lo que somos y seremos.

Hace unos meses, me reuní con el profesor L. para almorzar. Seguimos en contacto y cada cierto tiempo, compartimos alguna memorable conversación sobre esa gran pasión que me inculcó y que nos une. Han transcurrido casi veinte años desde que fui su alumna: hace seis años se jubiló, su hijo adolescente ya es un hombre adulto con dos hijos y en realidad, los ecos de sus extraordinarias disertaciones sobre la cultura popular son parte de esos recuerdos un poco borrosos de la vida Universitaria. Al menos para gran parte de mis compañeros. Para mí, siguen siendo motor de algo tan privado como valioso. Una noción casi sacramental sobre lo que me rodea, mis influencias y sobre todo, los elementos que sustentan mi personalidad. El profesor suelta una de sus carcajadas casi malévolas cuando me escucha decir lo anterior.

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta

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