Crónicas de los hijos de Apollo:

La búsqueda de la identidad en medio de todas las tormentas (Parte I)

El poder de la palabra y el singular periplo a la aventura

“Nunca he comprendido demasiado la animadversión que provoca el arte de solo no aceptar nada, sino enfrentarse a todo pensamiento con una terquedad enfurecida” escribió luego que Anna rechazara su primera petición de matrimonio. Para entonces, Byron era más famoso que nunca, estaba borracho casi todo el tiempo y escribía con una dedicación, disciplina y entusiasmo que contradecía su supuesta “elegía a la destrucción”, una frase que utilizaba con frecuencia para definir el impulso de escribir para escandalizar. Pero en realidad, el poeta estaba convencido que necesitaba, de una forma u otra, sostener una versión de la realidad que pudiera vincular con su singular visión de la vida.

El hombre con todos los rostros, todos los miedos, todas las esperanzas

Byron fue mucho más que un poeta, aunque su nombre se recuerda en esencia, por su aporte al romanticismo y su cualidad de mecenas. Pero en realidad, también fue un político de considerable influencia en su época y uno además, que batalló desde las sombras y con todos los recursos a su alcance, para lograr cambios sociales de considerable importancia. Byron fue el primer en debatir en público en una Inglaterra conservadora y clasista sobre las necesidades del pueblo llano, de enfrentarse como pudo y siempre que pudo, a la desigualdad social — eso siempre desde una cierta ambivalencia que después fue considerada hipócrita — e incluso, al poder y la indulgencia general del poder monárquico en menoscabo del pueblo llano.

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta