Crónicas de las hijas de Afrodita:

Escribir con el tiempo y para el tiempo (Parte II)

La búsqueda de la palabra y el reloj del tiempo inquieto

En 1969, Le Guin escribió que “el hombre siempre ha mirado el cielo en busca de respuestas. Esa vastedad inimaginable que parece resumir el misterio y el temor hacia lo desconocido”. Por ese motivo, quizás no sea en absoluto casual, que casi todos sus personajes de también levanten la mirada asombrada hacia la bóveda celeste, para hacerse preguntas, para cuestionar y sobre todo, para intentar comprender la Grandeza — así, en mayúsculas — de ese enigma que se extiende más allá de las estrellas. Para Le Guin, la búsqueda de respuestas lo es todo. Y esa es justamente el sentido de mirar esa vastedad del Universo, el secreto del mundo, lo que hay más allá de lo ordinario, lo asombroso y lo portentoso. Porque para la escritora, la palabra es una forma de creación asombrosa, vasta como el infinito y con toda probabilidad, tan poderosa y temible como los misterios del infinito.

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta

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