Crónicas de la oscuridad:

El terror iniciático: Del Dios astado al Krampus.

Un Monstruo extravagante e impenitente.

La palabra “Krampus” proviene del antiguo alemán “krampen” y podría traducirse de manera aproximada como “garra”. La alegoría parece hacer inmediata referencia a las primeras representaciones icónicas de un demonio sin nombre que vagaba por campos y valles durante la navidad, arrastrando sus garras afiladas para castigar a los descreídos que no celebraban el nacimiento de Jesucristo a la manera como la primitiva la Iglesia católica. De pronto, las semanas antes de la noche de navidad se llenaban de terrores e historias escalofriantes sobre criaturas de cuernos y carentes de rostros que vagaban en busca de los penitentes.

La navidad y otras reliquias históricas:

En el año 2008, el escritor estadounidense Les Standiford analizó en su singular libro “El hombre que inventó la Navidad: como El cuento de Navidad de Charles Dickens rescató su carrera y revivió nuestro espíritu festivo” la definitiva influencia de Dickens en la forma como comprendemos la navidad en la actualidad. Para el autor, Dickens no sólo dotó a la fiesta de la beatífica apariencia de fiesta familiar que nos resulta tan familiar, sino que le brindó además una identidad por completo occidental. “No existían las tarjetas de Navidad en la Inglaterra de 1843, no había árboles de Navidad en las residencias reales, no cerraban las empresas durante una semana, ni se celebraban tantos servicios religiosos de medianoche. Para la iglesia anglicana todo el asunto de la Navidad tenía un lejano regusto a paganismo”, insiste Standiford y además reflexiona sobre el hecho que hasta la publicación del cuento de Dickens, la navidad era poco menos que un asunto doméstico sin mayor trascendencia. “Quizás sin saberlo, Dickens creó la percepción de la navidad como una época de buena voluntad que debía celebrarse desde una perspectiva estrictamente cristiana” añade Standiford, en un análisis sobre la trascendencia de la mayor fiesta cristiana que ha sido tachado de cínico e incluso, directamente reaccionario. Pero Standiford no ha sido el único en reflexionar sobre el origen real de la Navidad como un ritual en esencia familiar cargado de buena voluntad. El escritor William Makepeace Thackeray también insistió sobre la posibilidad que el rotundo éxito del cuento de Dickens transformara la Navidad en una percepción benigna sobre la sensibilidad cultural “desencadenó una oleada de hospitalidad en toda Inglaterra, fue la causa por la que se encendieron cientos de fuegos junto a los árboles de Navidad, de una terrible matanza de pavos de Navidad”, escribió con cierta ironía. Y aunque lo cierto es que la obra de Dickens no es la única publicada en el siglo XIX que tiene como tema central la Navidad y la bondad del espíritu humano que parece representar, si resulta obvia que su concepción cambió para siempre la forma como Inglaterra — y quizás Europa — percibía la festividad de la Navidad, que hasta entonces continuaba teniendo cierto regusto pagano. En plena explosión económica del siglo XIX, la noción sobre el bien y el mal se transformó en una visión más relacionada con el consuelo de la pobreza y la comprensión de los dolores materiales del otro, que en otra cosa. Con sus fantasmas bonachones y sobre todo, su gran celebración a la percepción de la familia, Dickens había creado una versión de los viejos ritos más cercanas a la prédicas de la Iglesia sobre la solidaridad, la compasión y la empatía que a la percepción de la oscuridad y la luz que seguía siendo tradicional en buena parte de Europa. Para bien o para mal, las últimas sombras del horror en contraposición con la resurrección en la esperanza que solía asociarse a la Navidad, se transformaron en símbolos más o menos sencillos para una cultura positivista más interesada en la alegoría que en antiguas formas de amenaza moral.

--

--

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store
Aglaia Berlutti

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta