Crónicas de la nerd entusiasta: Todo lo que debes saber sobre los símbolos, ritos y referencias mitológicas de la película “Hereditary” de Ari Aster (con Spoilers)

Un Demonio poco conocido: El Centro de un pacto silencioso.

Durante toda la película, la historia deja entrever que la madre muerta del personaje principal, sostuvo algún tipo de pacto con una entidad llamada Paimon o Paymon, que de acuerdo a diversos mitos y leyendas es un demonio especialmente poderoso, que tiene por misión “supervisar las cuatro direcciones cardinales” A través de varias fuentes esotéricas, se dice que tiene bajo su mando “legiones de demonios” y se le suele representar a lomos de un camello (tal y como se le muestra en la película). También se dice que es capaz de “manipular, influenciar y controlar a los demás), por lo que la analogía utilizada por Aster para demostrar la influencia del mal sobre la familia en el film, tiene una relación directa con esa capacidad para confundir y aterrorizar desde símbolos mentales y espirituales levemente inconclusos. De la misma forma que Annie (el personaje de Toni Collette) es incapaz de comprender las piezas sueltas de información que va encontrando a su alrededor, la presencia o insinuación del demonio — y en específico de Paimon — es una forma metaforizar el miedo como una estructura de confusión en la percepción de lo real y lo benigno.

Notas, libros misteriosos y otras versiones sobre Grimorios:

La película “Hereditary” juega con con la idea de una conspiración que apenas puede entreverse en medio de lo que parece ser un ritual de largo alcance, que la madre de Annie comenzó — o al menos llevó a cabo — muchos años antes de su muerte y que sin duda, involucra a su familia. Para el director, era de especial importancia crear la sensación que había una constant y dura vigilancia alrededor de la familia pero que además, había una percepción consciente que algo inexplicable estaba sucediendo en medio de la casa, como centro esencial del argumento. De pronto, la paranoia de Annie parece transformarse en una idea muy precisa sobre sucesos y eventos inexplicables que construyen una ruta enrevesada hacia un secreto inquietante. Como por ejemplo, las notas, cuadernos y todo tipo de pequeñas alusiones a un ritual estructurado que se lleva a cabo a través de la película. Como si se tratara de un hilo conductor, todas las pequeñas pistas que el director esparce a través de la trama, conducen hacia una idea persistente: el mal tiene un objetivo y ese objetivo, es lo bastante terrenal como para remitir a los antiguos pactos demoníacos medievales que según la tradición, otorgaba a quien lo realizaba todo tipo de tesoros y conocimientos a cambio de su alma. La percepción del mal en “Hereditary” es lo bastante simple como para analizarse sobre la naturaleza de lo malévolo como esencial, de manera que el ritual y todo lo que envuelve tiene una evidente concepción sobre el misterio de un proceso mágico que no se revela pero cuyas consecuencias estamos notando de forma muy evidente.

Una posesión progresiva:

En “Hereditary” es evidente que hay un secreto que guardar, pero el director se toma todas las molestias necesarias no sólo para ocultarlas sino además, construir una visión sobre lo temible basado en lo que el espectador no puede descubrir por sí solo. De la misma que Annie — que atraviesa la película tratando de comprender la idea que su madre era una mujer por completo distinta a la que conoció — el público debe asumir muy pronto que los enigmas en la trama son formas de expresión de una versión de lo sobrenatural basada en rituales o en lo que parece ser más inquietante: en una posesión que al parecer se lleva a cabo a lo largo de la historia. Se trata de los giros argumentales más inquietantes de toda la película y que supone una nueva interpretación del terror como idea conjuntiva. La madre de Annie escoge a su nieta Charlie como una especie de víctima propiciatoria y lo hace desde sus primeros meses de vida. Para cuando llega el momento de su muerte, es obvio que hay una transformación lenta y progresiva en la niña, hasta el punto en que la historia parece sugerir que se trata de un elemento en medio de un intrincado ritual del que no tenemos noticia sino a través de pequeñas muestras de información. De hecho, toda la idea parece resumirse en una de las escenas más perturbadoras de la película, en la que una de las miniaturas de la casa a escala, parece sugerir que la madre de Annie incluso amamantó a Charlie siendo un bebé, lo cual remite a viejos rituales celtas sobre la fertilidad y el poder de la madre sobre el hijo. Mucho más inquietante aún resulta el hecho que la Madre de Annie tenía todo tipo de rituales “privados” e incluso una idea abierta a interpretación sobre el hecho de su propia maternidad. Después de todo, la película plantea bien pronto que la madre de Annie había intentado algún tipo de ritual incomprensible con uno de sus hijos, que terminó suicidándose a los dieciseis años y dejó una nota en la que insistía que su madre “Había intentado introducir a alguien en su interior”, la primera gran prueba que algo mayor, más siniestro y está elaborado está ocurriendo alrededor de la película. De hecho, Ari Aster lo aclara en una entrevista: “La película trata de un ritual de posesión de larga duración que se ve desde la perspectiva de los corderos sacrificados”.

Desde la paranoia:

De la misma manera que Roman Polanski lo hizo en su oportunidad, “Hereditary” juega con la idea de una conspiración silenciosa que no termina de ser del todo clara y que por momentos, parece fruto de la imaginación de Annie o cualquier otro miembro de su familia. De hecho, el punto de vista del narrador cambia y se transforma en tal medida que para el segundo tramo de la película, no tenemos una idea clara de lo que está sucediendo o quién acecha a la familia, cada vez más abrumada por todo tipo de sucesos inexplicables y enrevesados que parecen suceder al margen de la trama principal. Desde las primeras escenas, el guión deja claro que hay todo tipo de sucesos extraños alrededor de la madre de Annie y su comportamiento, pero que también, que el punto de vista del narrador no es del todo confiable. Cuando las situaciones inquietantes comienzan a sucederse una tras otra, el punto de vista narrativo se transforma en una especie de visión triple sobre lo que podría estar ocurriendo ¿Es Annie la que está llevando a cabo todo lo extraño que ocurre a su alrededor? ¿O se trata de los extraños conocidos que de vez en cuando irrumpen en escena y que parecen estar directamente relacionados con su madre? Para Ari Aster, lo esencial de este narrador poco fiable argumentativo es la posibilidad que el espectador deba cuestionarse que es lo que está ocurriendo y analizar varios puntos de vista a la vez “Se supone que la audiencia sospecha que podría ser Annie pero que también podría tratarse del culto, como origen de todas las situaciones inexplicables. Pero se supone que debes sentir a través de la película que hay personas en la periferia que están observando a esta familia y que están revoloteando afuera” dijo Aster en una reciente entrevista a la página web Vulture. Resulta evidente que para el director, la necesidad de refractar la narración en pequeñas líneas que se cruzan entre sí, crea una percepción novedosa sobre el terror y se sostiene desde una concepción lineal sobre la maldad como ingrediente esencial de cada suceso.

El fuego, grimorios y otros misterios:

Ari Aster crea para su película una cuidada mitología basada en el ocultismo y también, en la percepción de lo maligno como un ente primigenio y consciente. De forma que utiliza antiguas referencias sobre rituales elaborados para dotar al argumento de una atmósfera malsana, inquietante y abrumadora. Desde el libro que se incendía para autoprotegerse hasta la noción de la casa de muñecas como una conexión mistérica con los miembros de la casa, la percepción sobre el bien y el mal en “Hereditary” tiene una evidente relación con el tiempo que transcurre y el mal como entidad persistente y con voluntad. De la misma forma que las antiguas leyendas y crónicas medievales sobre brujería, lo sobrenatural en la película se mezcla con la percepción del poder creado y concebido como forma de sujección de la voluntad y la compresión del culto, como un reflejo de los perturbadores sucesos que rodean a la familia hasta crear un cerco imposible de evadir.

La decapitación como símbolo de poder:

En varias escenas de la película, la decapitación — en el sentido más literal — parece ser un símbolo de transición a estados más elevados de conciencia, una reminiscencia a antiguos mitos Babilónicos en las que se decapitaban estatuillas a escala de hombres y mujeres para liberarlos “de horrores” o más adelante, la forma en que supuestas brujas creaban una conexión directa con quienes se encontraban bajo su influjo. Y aunque el director insiste en no revelar porque usó en tantas ocasiones la decapitación como una forma de expresión del bien y del mal, es evidente que su intención es añadir un elemento mitológico al misterio pero sobre todo una percepción real sobre la conexión mente y cuerpo que sostiene a todo ritual mistérico. En “Hereditary” hay una clara visión sobre el horror como una forma de expresión mágica y el culto como una expresión del yo expresivo e individual. Toda una concepción nueva sobre la forma de comprender el miedo como parte de una idea personal.

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta

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