ABC del fotógrafo curioso: El equipo básico que todo fotógrafo debe tener.

Hace unos meses, un amigo fotógrafo me pidió mi opinión sobre el equipo imprescindible que todo profesional de la imagen debe tener. Lo hizo, mientras intentaba decidir cuáles piezas de su extenso inventario personal llevaría al momento de emigrar. Luego de clasificar, ordenar, añadir y descartar elementos, me explicó que seguía convencido había algunas omisiones importantes y sobre todo, algunas adicciones inútiles. No supe que contestar.

— El equipo fotográfico refleja tus intenciones sobre lo que creas y construyes en fotografía — le respondí por último — así que la lista final puede ser bastante distinta de un fotógrafo a otro. Además, el resultado final también dependerá de que intenciones tengas sobre el equipo que conservas y como lo utilizarás:¿Lo tuyo es lo comercial? necesitarás algo distinto a lo que podría alguien que sólo quiere disfrutar de la fotografía como un hobbie.

Nos llevó un par de días volver a revisar la extensa lista de productos según las reflexiones anteriores. Finalmente mi amigo decidió conservar menos de la mitad de los equipos y artículos que había escogido en primer lugar. Me miró con una sonrisa un poco sorprendida.

— Creo que los fotógrafos pocas veces entendemos en realidad el hecho que la fotografía no se trata sólo del equipo que utilizamos para crear imágenes sino cómo lo utilizamos — comentó — y ese pequeño matiz puede ser muy significativo al momento de asumir lo que realmente resulta necesario.

Por supuesto, se trata de una idea harto debatida en el mundo fotográfico: Siempre que un grupo de fotógrafos se reune a conversar, el tema que suele tocarse con más frecuencia es sobre los equipos. Los recién comprados, los más actuales, los necesarios, los soñados, los inaccesibles. De hecho, estoy convencida que hay una época en toda etapa de crecimiento en la vida fotográfica donde el fotógrafo se obsesiona con la necesidad de encontrar -y tener — el supuesto equipo ideal: es una especie de carrera de obstáculos. Conseguir una cámara mejor, una la óptica más precisa se convierte en una búsqueda constante, en una competencia desordenada hasta que finalmente, comprendes que lo que hace una buena foto no es mecánico, si no conceptual.

Cuando comencé a pensar en escribir este artículo, me tropecé con un par de problemas de planteamiento. No sólo por situaciones parecidas a la de mi amigo — decidir de manera muy específica cuáles equipo son imprescindibles para diversos quehaceres fotográficos — sino además, cuál es el equipo mínimo que debe tener un profesional de la fotografía para tener un desempeño básico. Como comenté más arriba, la respuesta varía, como varían también los factores que hacen necesario un equipo o mejorar el que ya tienes: desde a cual es tu interés fotográfico hasta la manera como racionalizas tu crecimiento y aprendizaje visual. No obstante, hay ciertos aspectos que parecen coincidir, incluso entre las opiniones más disímiles. Y quizá, llegué a pensar, se deba a que de hecho, si existe un equipo básico, digamos que todo profesional y creador visual debe poseer. ¿O no?

La respuesta parece ser un punto medio entre ambas posibilidades.

Claro está, para escribir la siguiente lista, me dediqué durante algunas semanas a preguntar a diferentes fotógrafos su opinión. Leí un poco, investigué aquí y allá, pero sobre todo, analicé mi experiencia fotográfica de manera personal. Al final encontré algo semejante a una lista concreta, que sin embargo, no es absoluta de ninguna manera. Y creo que esa relatividad es justamente, lo que hace que el conocimiento fotográfico — su evolución — y por tanto las necesidades de cada fotógrafo sean tan distintas.

Pero vamos al grano: ¿Cual es el equipo básico que todo fotógrafo que desea crecer dentro del ámbito de la fotografía debería tener? En mi personalísima y nada autorizada opinión, podría resumirse de la siguiente manera:

¿Cual es la mejor cámara para un fotógrafo? No hay una respuesta única para la pregunta, aunque buena parte de los profesionales que consulté coinciden en el planteamiento que al momento de escoger equipo, es imprescindible analizar las expectativas del fotógrafo al usarla. El modelo, marca y sobre todo, prestaciones de la cámara influye en los resultados técnicos que obtendrás y sobre todo, en tu trabajo fotográfico a nivel profesional y comercial. Reflexiona sobre los objetivos que deseas alcanzar fotográficamente y cuestionate si la cámara que escoges te permitirá alcanzarlos.

Suena muy general eso ¿no?. Lo es, en realidad. No hay un equipo concreto recomendable ni mucho menos, una cámara “necesaria”. Como suele decirse, la mejor cámara es la que tienes a disposición. No obstante, si deseas crecer dentro del mundo de la fotografía, el equipo necesita permitirte hacerlo. Escoge una cámara réflex con lente intercambiable, con la que puedas probar diferentes ópticas y además, aprender la modalidad de fotografía manual. No importa la marca o el modelo: eso ya queda a tu estricta preferencia, pero lo que si es necesario que sepas es: tu cámara es tu herramienta más útil. Intenta que responda a tus perspectivas dentro del mundo fotográfico.

De las primeras cosas que aprendí cuando comencé a educarme en el mundo fotográfico fue que es más importante tener una buena óptica que un cámara de muchos megapixeles. Un buen lente, te permitirá no solo una nitidez superior, sino además, la suficiente luminosidad para captar con mucha más facilidad buenas imágenes. Así que dedica algún tiempo a escoger la óptica que quieras usar: analiza tus opciones, tomando en cuenta tus intereses y la manera como te expresas fotográficamente. ¿Lo tuyo son los paisajes? ¿Los retratos? ¿La Macrofotografía? Hay un lente para cada estilo y que te permitirá los mejores resultados.

De manera que al momento de adquirir un lente fotográfico, ten en cuenta que la inversión que realices en él, redituará directamente en la calidad técnica de las imágenes e incluso, en el desempeño de tu cámara fotográfica. Una gran cámara sólo podrá brindarte la mitad de sus prestaciones si la óptica que la acompaña no posee la precisión suficiente como para crear una imagen final idónea.

La tarjeta de memoria es quizás uno de las piezas que con mayor frecuencia suele olvidarse al momento de hacer un inventario personalizado de equipo fotográfico. No obstante, una buena tarjeta de memoria no sólo te permitirá almacenar tus imágenes de manera segura sino además, optimizar el proceso de captura de la imagen. En otras palabras: es imprescindible que escojas una tarjeta con la suficiente capacidad como para satisfacer lo que deseas hacer con tu equipo fotográfico y además, facilitar el hecho mismo de la imagen como resultado final del proceso técnico.

Tal vez por ese motivo, este fue uno de los temas controvertidos al momento de encontrar una opinión unánime. Hay quien insiste que es mejor comprar una tarjeta de memoria con la suficiente capacidad de almacenamiento como para fotografiar sin preocupaciones con respecto al espacio virtual que utilizas. Pero otros fotógrafos me comentaron que es recomendable una tarjeta de capacidad media o pequeña, que obligue al fotógrafo a pensar cada fotografía que obtiene. De manera que, en este particular, la tarjeta de memoria que utilices debe responder a tus intereses y al tipo de trabajo que desempeñes. ¿Fotografías en ráfaga? ¿Eres de los que necesita tomar muchas imágenes para escoger la mejor? Compra una de mucha capacidad. ¿Cada disparo para ti cuenta? Una mediana a pequeña, te obligará a analizar cada imagen que tomas.

Capacidad de la tarjeta de memoria:

El blog sobre fotografía Xataca.com resumió el tema de la capacidad de la tarjeta de memoria estandar con el siguiente gráfico:

Modelos de tarjeta de memoria:

Las tarjetas de memoria pueden clasificarse por su capacidad y velocidad de transmisión de datos. Basados en ese requerimiento y según el modelo y las cámara que lo utiliza, actualmente los modelos más populares de tarjeta de memoria son Compact Flash (usadas para cámaras de gama alta o profesional) Secure Digital (Usadas para cámaras de prestaciones medias, con un presentación pequeña y ligera y menos capacidad que la robusta CF. De manera que al tomar la decisión de adquirir una tarjeta de memoria, recuerda que cada una satisfacerá no sólo tus requerimientos al momento de captar la imagen, sino como almacenas la información visual e incluso, como la proteges luego de la toma.

Un bolso fotográfico pareciera ser poco importante en comparación a otros equipos y artículos fotográficos necesarios, pero con el tiempo, descubres que es uno de esos imprescindibles anónimos que valoras especialmente. Y es que un buen bolso ( con separadores, espacio suficiente para colocar el cuerpo de la cámara y la óptica que utilizas, impermeable ) te permitirá no solo preservar de daño y accidentes tu equipo, si no además, te hará más sencilla la tarea de ser ordenado al momento de resguardar tu equipo. Dos de mis profesores me insistieron que el bolso ideal debe ser amplio, con separadores acolchados, revestimiento impermeable y además, tener varios bolsillos donde puedas guardar piezas pequeñas a la mano. Como siempre, la decisión de cual comprar depende de tus necesidades y presupuesto, pero en general, existe una gran variedad de precios y modelos donde escoger.

Aunque creas que no lo vas a necesitar de inmediato, invierte en un trípode robusto, a ser posible de metal, con piezas articuladas que te permita sostener con comodidad y seguridad tu cámara. Evita los de pieza de plástico o aluminio: los primeros suelen carecer de precisión y los segundos, soportan peso restringido.

Características esenciales del trípode:

  • Construcción sólida y confeccionado con aluminio o fibra de carbono: Recuerda que el peso de tu cámara variará respecto a los accesorios que utilices y el trípode debe soportarlos de manera cómoda.
  • Patas articuladas con pestillos firmes: recuerda que es muy probable que utilices el trípode para fotografiar en situaciones que requieran modifiques la altura y la inclinación de la cámara. Los pestillos de cierre en las articulaciones deben ser seguros y firmes para evitar la cámara pueda resbalar y caer.
  • Deseable pero no imprescindible: Nivel de Burbuja.
    Será la manera más sencilla de corregir problemas de horizonte inclinado al momento de fotografiar y evitar problemas de perspectivas al momento de la captura de la imagen.

Otro punto controvertido. Tres de los fotógrafos a lo que les pregunté me insistieron que no es necesario, sobre todo en las primeras etapas de educación fotográfica, tener un flash pistola. No obstante, uno de mis profesores insistió que aunque no lo utilices con frecuencia, un Flash pistola puede ser un tipo de iluminación útil, sencilla y fácil de usar para fotografía de retrato, callejera y documental. Asegurate que el flash que comprará tenga un modo manual y te permita la sincronización con tu cámara.

Además, el flash pistola siempre será una solución viable y rápida a problemas de iluminación muy precisos y sobre todo, como parte de cualquier esquema de iluminación básico en locación. Además, el Flash pistola te permite no sólo el uso en cámara sino a nivel remoto, en combinaciones con cualquier modificador de estudio que tengas a disposición.

Otro de los artículos controvertidos. Varias fotógrafos no parecieron especialmente impresionados por las supuestas bondades de la pantalla protectora — como no sea evitar que el cristal pueda ensuciarse con el uso — pero otros, me insistieron que era imprescindible proteger la pantalla de las inclemencias del clima e incluso el contacto con la piel del fotógrafo, lo que puede afectar la precisión de la toma. De manera que la decisión de que sea parte de tu equipo, depende que tanto pueda molestarte que la pantalla de tu cámara pueda ensuciarte o que tanto te afecta que lo haga.

Otro de los accesorios fotográficos en discusión debido a su utilidad. Su principal función es evitar halos y reflejos no deseados en la imagen, debido a la incidencia lateral de la luz en el lente, lo que hace que produzca reflejos incontrolables. No obstante, para algunos fotógrafos una buena medición de luz y una correcta posición a la hora de fotografiar puede evitar el efecto, de manera que, su utilidad está en debate.

Una lista corta por supuesto. O así le debe parecer a la gran cantidad de entusiastas de la fotografía que consideran indispensable una larga lista de artículos fotográficos. No obstante, resume lo que he aprendido durante los años de educación fotográfica: A veces menos, es sin duda, más.

Bruja por nacimiento. Escritora por obsesión. Fotógrafa por pasión. Desobediente por afición. Escribo en @Hipertextual @ElEstimulo @ElNacionalweb @NotasSinPauta

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